Después del ataque armado en Teotihuacán, el gobierno reforzó la seguridad en Monte Albán y otras zonas arqueológicas de Oaxaca. Guardia Nacional, revisión de bolsas y mochilas, operativos visibles. El turista ya lo está viendo en la entrada.
La pregunta incómoda: ¿por qué hace falta que ataquen en otro estado para que Oaxaca refuerce los suyos? Monte Albán es Patrimonio de la Humanidad. Recibe visitantes nacionales e internacionales todos los días. La vulnerabilidad no es nueva.
Dato que complica el discurso oficial: los detectores de metales en Monte Albán existen pero no funcionan — no detectan nada, ni monedas. La Guardia Nacional tampoco puede entrar armada al sitio. La seguridad reactiva protege contra lo que ya pasó en otro lado. La preventiva todavía está pendiente.

