Lun. Sep 21st, 2026

El privilegio del reflector: a Elvis Guerra lo protegen tras bordarle el vestido a Sheinbaum; al resto de Juchitán, nadie los llama

El privilegio del reflector: a Elvis Guerra lo protegen tras bordarle el vestido a Sheinbaum; al resto de Juchitán, nadie los llama

A Elvis Guerra le balacearon la fachada de su casa y taller la noche del 18 de septiembre, en el Callejón Enrique Jiménez de la Novena Sección de Juchitán. Dos sujetos en motocicleta dispararon contra el inmueble; la Fiscalía General del Estado aseguró tres indicios balísticos en la escena y ya identificó a un hombre y una mujer como probables responsables.

La línea de investigación apunta a extorsión: Guerra denunció que él y su familia recibieron amenazas y cobro de piso después de inaugurar un salón de eventos.

Lo que pasó después fue exprés. La presidenta Claudia Sheinbaum le habló por teléfono personalmente para prometerle que no habrá impunidad y ordenó un operativo de la Secretaría de Seguridad. El gobernador Salomón Jara también marcó, ofreció escoltas e incorporarlo al mecanismo de protección a defensores. La Fiscalía movió inteligencia y cámaras en tiempo récord.

Nadie duda que Elvis Guerra merezca protección. El poeta y diseñador muxe, autor del bordado que lució Sheinbaum en el Grito de Independencia, la necesitaba y la consiguió en menos de 24 horas.

La pregunta es qué necesita un ciudadano cualquiera de Juchitán —un taquero, un taxista, una tortillera— para que le regresen la llamada. Porque el propio Guerra lo dijo en su conversación con la presidenta: no pidió justicia solo para él, pidió justicia para todas las víctimas de extorsión de Juchitán, muchas de las cuales ni siquiera se atreven a denunciar por miedo.

En el Istmo hay dos clases de ciudadanos: los que tienen reflector y consiguen protección en un día, y los que llevan años pidiéndola en silencio.