Juan M.G.G., alias «El Miky» o «El 086», presunto segundo al mando de una célula vinculada al Cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva, fue detenido en Ejutla de Crespo en un operativo conjunto de Semar, Sedena, Guardia Nacional y la Fiscalía de Oaxaca.
El fiscal general, Bernardo Rodríguez Alamilla, presumió el golpe como estratégico: «El Miky» operaba bajo las órdenes de Ricardo Estévez Colmenares, alias «El Bogar», y controlaba el corredor que va de Miahuatlán, Ejutla, Ocotlán y Zimatlán hasta Lachigoló y Mitla.
Pero más allá del discurso de «inteligencia militar», lo que en realidad lo delató fue un tatuaje distintivo y un narcocorrido —»El Miky II»— que él mismo difundió en redes sociales presumiendo sus actividades.
Junto con él cayeron tres personas más y se aseguraron armas de fuego y dos vehículos, uno con blindaje artesanal.
Mientras la Fiscalía celebra la caída de un mando medio, los municipios de la ruta siguen preguntándose si esto frenará —o solo reacomodará— la extorsión y las ejecuciones que los tienen asfixiados.

