Un nuevo derrame de hidrocarburos originado en la refinería Antonio Dovalí Jaime contaminó 12 kilómetros de litoral, afectando las playas Salinas del Marqués, Punta Conejo, Brasil y Azul, la tarde del 28 de julio.
Con este, suman nueve los derrames registrados solo entre junio y julio de este año, dentro de un historial de 65 fugas documentadas en los ductos de la refinería desde 2022.
Pescadores, salineros y prestadores de servicios turísticos denuncian que el hidrocarburo no solo destruye el ecosistema costero: paraliza por completo su única fuente de ingresos, sin que existan compensaciones justas.
La Secretaría de Marina activó el Plan Nacional de Contingencia para la limpieza manual, pero ni Pemex ha ofrecido indemnizar a las familias afectadas ni la ASEA ha aplicado sanciones que frenen el patrón.
Es el mismo ciclo de siempre: derrame, limpieza superficial, silencio oficial, y la cuenta que sigue subiendo mientras nadie paga la factura real.

