Víctor Rodríguez Padilla dejó la dirección de Petróleos Mexicanos. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció en su lugar a Juan Carlos Carpio Fragoso, hasta ahora director de Finanzas de la empresa. Rodríguez se va a dirigir el Instituto de Electricidad y Energías Limpias.
Sheinbaum explicó que la salida estaba pactada desde el inicio: Rodríguez había aceptado el cargo con una condición, «solo año y medio, porque quiero regresar a la academia.» El relevo fue ordenado y sin escándalos públicos. Solo que nadie habla de los números.
Lo que hereda Carpio: pérdidas de 46 mil millones de pesos en el primer trimestre de 2026 y una deuda financiera de 79 mil millones de dólares. La producción petrolera sigue por debajo de la meta de 1.8 millones de barriles diarios.
Carpio viene con perfil financiero, no técnico. Llega a manejar la deuda, no a reactivar pozos. La empresa más grande del país vive de narrativa mientras sus números se hunden.
¿Alcanza un cambio de nombre en la dirección para tapar un agujero de 79 mil millones de dólares?

