La ofensiva militar de Israel contra el Líbano, iniciada el 2 de marzo de 2026, acumula ya más de 4 mil 386 muertos y 12 mil 407 heridos, según las autoridades libanesas.
El desplazamiento forzado supera ya el millón de personas, más del 20% de la población del país. Más de la mitad de los desplazados son mujeres y niños.
Israel continúa con bombardeos y demolición de viviendas en el sur del Líbano, pese a que en meses anteriores se firmaron acuerdos de tregua entre ambas partes. La ONU ha advertido que la crisis de desplazamiento podría prolongarse incluso después de un eventual cese de hostilidades.
Estados Unidos ya había ordenado meses atrás la evacuación de personal no esencial de su embajada en Beirut, citando una «situación de seguridad volátil e impredecible» en la capital libanesa.
Seis meses después de iniciada la ofensiva, el saldo es un país con una quinta parte de su población desplazada y una tregua que existe más en los comunicados que en el terreno.

