La Comisión Federal de Electricidad (CFE) activó un operativo preventivo en las costas de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, los cinco estados más expuestos al paso del huracán Polo.
El despliegue incluye mil 320 electricistas, 331 grúas, 445 vehículos ligeros, 82 plantas de emergencia, 68 torres de iluminación y un helicóptero posicionados en puntos estratégicos.
El objetivo es simple: responder lo más rápido posible a cualquier daño en la infraestructura eléctrica una vez que el huracán, ya en categoría 5, toque tierra o roce las costas del Pacífico.
Es el protocolo correcto y viene con anticipación, algo que no siempre ocurre en fenómenos meteorológicos de esta magnitud. La prueba real será qué tan rápido se restablece el servicio en las comunidades más alejadas —no en las cabeceras municipales, donde las cámaras sí llegan.

