La CNTE y la Sección 22 no tienen intención de bajar la guardia. Marchas, bloqueos en la carretera 190 y plantones frente a eventos de la presidenta Claudia Sheinbaum son apenas el aperitivo de lo que podría venir si el gobierno federal no mueve ficha.
En la mesa de diálogo hay palabras, pero no acuerdos. Los maestros exigen la abrogación de la Ley del ISSSTE, mejoras salariales y una reforma al sistema de pensiones. Mientras eso no suceda, las movilizaciones siguen — y van escalando.
Lo que empieza a circular dentro del movimiento es más preocupante para algunos: la posibilidad de llevar las protestas a eventos de impacto nacional e internacional, incluyendo actividades del Mundial FIFA 2026. Una amenaza que ya pone nervioso a más de uno en Los Pinos y en la FIFA.
Mientras tanto, los que pagan el costo más alto siguen siendo los mismos de siempre: miles de estudiantes oaxaqueños que acumulan días sin clases y sin que nadie les dé una respuesta.

