Vie. Jun 5th, 2026

¿Se dobló la 4T ante la CNTE?

¿Se dobló la 4T ante la CNTE?

Dime Petri

Lo que hace apenas unas semanas parecía impensable, hoy comienza a tomar forma. Tras semanas de bloqueos, marchas, plantones y protestas que afectaron carreteras, aeropuertos, oficinas públicas y miles de ciudadanos, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum envió una señal clara de apertura hacia una de las principales exigencias de la CNTE: la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).

En un mensaje difundido por el gobierno federal, el director del ISSSTE, Martín Batres; el secretario de Educación Pública, Mario Delgado; y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, reiteraron la disposición presidencial para instalar una mesa técnica que permita construir una nueva propuesta en materia de promoción y carrera magisterial.

La pregunta que hoy comienza a instalarse en el debate público es inevitable: ¿estamos ante una negociación legítima o frente a una muestra de debilidad política?

Durante años, la CNTE ha demostrado una capacidad de presión que pocos grupos sociales poseen en México. Gobiernos de distintos colores han intentado contener sus movilizaciones y, en muchos casos, han terminado sentándose a negociar después de semanas de bloqueos y afectaciones a terceros. La administración de Claudia Sheinbaum parece encaminarse por la misma ruta.

El mensaje es preocupante: cada vez que la CNTE eleva el nivel de presión, el gobierno termina cediendo terreno.

El debate también alcanza a los estudiantes y padres de familia. Mientras las negociaciones giran en torno a estructuras administrativas, promociones laborales y sistemas de evaluación, pocas veces se coloca en el centro de la discusión el rezago educativo, la calidad de la enseñanza o los efectos que los constantes paros tienen sobre millones de alumnos.

La CNTE ha dejado claro que sus movilizaciones no terminarán hasta obtener respuestas concretas. El gobierno federal, por su parte, apuesta al diálogo para desactivar el conflicto. Lo que está por verse es si esta estrategia permitirá recuperar la estabilidad o si, por el contrario, enviará el mensaje de que la presión en las calles sigue siendo la herramienta más efectiva para doblar al poder político.

Porque en política, cada concesión tiene un costo. Y la pregunta que hoy se hacen muchos mexicanos es simple: si el gobierno cedió una vez, ¿qué impedirá que la presión aumente para exigir aún más?

Por admin

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