La propuesta de construir un corredor ecoturístico-cultural que conecte el centro de Oaxaca con la zona arqueológica de Monte Albán —unos 8 kilómetros de distancia— vuelve a circular como una idea que podría transformar la manera en que turistas y locales se relacionan con uno de los sitios prehispánicos más importantes de México. La iniciativa, impulsada por el Club de Periodistas de Oaxaca, apunta también a descongestionar el Centro Histórico y potenciar el trabajo de artesanos locales.
Buenas intenciones sobran en Oaxaca; lo que suele fallar es la ejecución. Cualquier obra de infraestructura en el estado arrastra denuncias por impacto ambiental y conflictos viales. La pregunta no es si Monte Albán merece ese corredor —claro que sí— sino si esta vez habrá voluntad política real para hacerlo.

