La activista Ceci Flores, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, lanzó una fuerte invitación al senador Fernández Noroña: antes de embarcarse en un viaje humanitario a Palestina, donde asistirá por nueve días tras aceptar una invitación pagada desde el extranjero, lo esperaba en Sinaloa para una misión de búsqueda de personas desaparecidas.
Flores reconoce la causa que Noroña apoyará en Medio Oriente, pero lo cuestiona sobre México: “En el país también nos faltan manos y voluntad para terminar con esta masacre que nos está quitando a nuestros hijos… ¿Acepta?”, expresó en su cuenta de redes sociales.
Según medios, el senador pidió licencia en el Senado de la República para realizar esta visita a Palestina, donde realizará encuentros con autoridades y visitas a campos de refugiados. Las críticas no tardaron, pues se señala que el viaje podría estar financiado por los Emiratos Árabes Unidos y que, en su calidad de legislador, no está permitido recibir este tipo de apoyos sin autorización.
El llamado de Flores pone en evidencia una dicotomía frecuente en la política: la atención hacia causas internacionales frente a urgencias nacionales latentes. La pregunta que deja en el aire es si los políticos que participan en misiones globales también enfocan sus recursos y atención en los problemas de casa.

