La Fiscalía de Oaxaca detuvo el 22 de octubre a siete personas en Juchitán, a quienes vincula con los seis homicidios registrados en el reciente brote de violencia en la ciudad. Son cuatro hombres, dos mujeres y un adolescente.
Según la Fiscalía, forman parte de una célula dedicada a la extorsión, el cobro de piso y el narcomenudeo. En el operativo participaron la Defensa, la Guardia Nacional, la Marina y la Policía Estatal. Aseguraron un arma larga, cartuchos, droga, cinco celulares y dos básculas.
Un día después capturaron a un joven de 19 años conocido como «El Ácido», señalado como presunto integrante del grupo de sicarios de una célula ligada a Los Cromos. Lo investigan por al menos cuatro homicidios y por posible extorsión a autobuses transístmicos.
Son señalamientos de la Fiscalía; los detenidos deben ser procesados y, hasta entonces, se presume su inocencia. Hasta ahora no hay cargos formales ni sentencias.
El contexto pesa: el 23 de septiembre fue detenido el alcalde de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano, acusado de extorsión y vínculos con Los Cromos. Y en julio hubo otro operativo con 11 detenidos por extorsión.
Los operativos se aplauden, pero los comerciantes del Istmo siguen exigiendo vigilancia permanente y no solo capturas para la foto. La pregunta es qué pasa cuando se van las cámaras y el cobro de piso sigue.
Foto: Fiscalía General del Estado de Oaxaca, vía Quadratín.
