La inflación en Oaxaca cerró marzo en 5.68% anual — una de las más altas del país, por encima del promedio nacional de 4.59%. Pero el número que duele más es el de la comida: la canasta alimentaria subió hasta 8.1% en zonas urbanas y 7.9% en rurales. Los precios de lo que se come crecen casi el doble que el resto.
Los rubros más golpeados: hortalizas con casi 46% de aumento anual, frutas con 20%, café con 16% y carne de res con más de 10%. No son artículos de lujo — son la base de lo que come la mayoría en Oaxaca.
El contexto lo dice todo: entre 2018 y marzo de 2026, la canasta alimentaria subió 67% mientras la inflación general fue de 45%. El poder adquisitivo lleva años perdiéndose en silencio, y los salarios no han seguido el paso.
Este es el piso real sobre el que la Sección 22 pide un aumento del 100%. Pueden estar inflando la demanda — pero la inflación que los oaxaqueños viven todos los días tampoco está exagerada.

