En plena colonia Fundición, Confederación Joven, ASAEO y CATEM se enfrentaron a balazos. A cien metros de la casa del gobernador Salomón Jara. A plena luz del día. Sin que nadie los detuviera.
No hay cifras oficiales de heridos ni detenidos. No hay comunicado. No hay operativo. Solo el silencio institucional de siempre cuando los actores involucrados tienen conexiones sindicales y políticas.
El enfrentamiento no es un hecho aislado: es la expresión más cruda de la guerra territorial que libran estos grupos por el control de colonias, contratos y cuotas en Oaxaca. La diferencia con otros episodios es que esta vez fue literalmente en la puerta del gobernador.
¿Cuándo va a actuar el gobierno contra los grupos sindicales armados? ¿O es que la convivencia resulta más cómoda que el conflicto?

