En la cumbre de la Plataforma de Crimea, en el marco de la Asamblea General de la ONU, Volodímir Zelenski dijo que Ucrania está «muy abierta» a que Turquía sea sede de una reunión trilateral de líderes con Rusia para reactivar las negociaciones de paz, tras reunirse con Recep Tayyip Erdoğan en Nueva York.
El mismo día, Zelenski planteó una tregua marítima en el Mar Negro, aceptando propuestas ya por escrito de Egipto, India y Turquía para garantizar navegación segura. Turquía ya ha sido sede de rondas previas de negociación entre Moscú y Kiev, y ahora Ucrania espera la respuesta rusa.
El mismo discurso en el que pidió a la ONU asfixiar los ingresos de Rusia y mantener la presión bélica es el que, horas después, busca mediadores para sentarse a negociar: el guion de la victoria total ya no aguanta solo, y el desgaste de casi cuatro años de guerra empieza a notarse en el tono.
Zelenski buscando que Turquía le haga el paro mientras los reflectores del mundo miran cada vez más hacia Medio Oriente.

