Mientras Volodímir Zelenski negocia en Nueva York con Donald Trump y líderes europeos una salida a la guerra con Rusia, varios gobiernos del continente ya están preparando a su población civil para un eventual conflicto armado.
Polonia y Lituania abrieron esta semana un corredor de evacuación civil ante el riesgo de un conflicto armado con Rusia. Polonia, además, promueve programas de entrenamiento militar para su población civil, como la jornada «Siempre Listos», que ya convoca a miles de participantes.
El Reino Unido pide a los hogares prepararse para posibles interrupciones de servicios esenciales, como parte de su política oficial de resiliencia nacional. Francia, por su parte, anunció diez meses de servicio militar voluntario y remunerado para jóvenes de 18 a 25 años a partir de 2026.
Alemania estudia cómo absorber miles de bajas militares diarias en caso de un conflicto prolongado. Ninguno de estos países está oficialmente en guerra. Todos se están preparando como si lo estuvieran.
Desde Oaxaca esto suena lejano. Pero cuando media Europa empieza a hablar de corredores de evacuación y mochilas de emergencia, ya no es una hipótesis de guerra fría: es una posibilidad que varios gobiernos están tomando en serio.

