Padres y maestros de la Secundaria General «Louis Pasteur» bloquearon el crucero conocido como la «Y» —donde confluyen las carreteras federales 175 y 131— dejando sin paso la conexión hacia Ocotlán, Zimatlán y la Costa, para exigir al IEEPO aulas, mobiliario y equipo de cómputo.
La directiva escolar amenazó con cobrar mil pesos de multa a los padres que no se presentaran a bloquear, una presión económica interna que contradice la demanda de un derecho educativo básico.
El resultado: miles de automovilistas varados para forzar una respuesta que debería resolverse entre autoridad educativa y escuela, no en carretera.

