Hacienda y la presidenta Claudia Sheinbaum preparan el Paquete Económico 2027 con una meta de crecimiento de entre 1.5% y 2.5%, sin subir impuestos, y con la promesa de financiar el gasto vía el combate al «huachicol fiscal» y las empresas factureras.
El problema: sin una reforma fiscal integral, sostener el gasto social y la infraestructura obliga al SAT a intensificar el acoso sobre los mismos contribuyentes cautivos y pequeños negocios, mientras la informalidad —más de la mitad de la fuerza laboral— y los grandes evasores protegidos siguen fuera del radar.

