El parque central de Santa Cruz Xoxocotlán reunió a unas 10 mil personas en un mitin donde participó la presidenta municipal Nancy Benítez Zárate junto con legisladores federales y líderes vecinales, bajo la consigna de defender la soberanía nacional y respaldar al gobierno federal.
Más allá del motivo oficial del evento, este tipo de movilizaciones masivas en domingo —con transporte, logística, sonido y escenarios— vuelven a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿de dónde sale el presupuesto para organizar actos de este tamaño, y qué tan clara es la línea entre un acto cívico y un acto de promoción política?
No es un cuestionamiento nuevo. Cada vez que el aparato de gobierno se moviliza para llenar una plaza, la ciudadanía tiene derecho a preguntar si los recursos públicos se usan con la transparencia que la ley exige.
El mitin terminó entre aplausos y consignas patrióticas, pero la pregunta sobre el uso de la logística oficial en este tipo de eventos masivos sigue sin resolverse.

