La Secretaría de Administración y el Comité de Adquisiciones del gobierno oaxaqueño tomaron una decisión que nadie puede explicar con seriedad: eligieron para operar 14 rutas del BinniBus a la empresa más cara, no a la más económica.
La empresa ganadora, Mototransportes y Servicios del Sureste, se llevará 159 millones 639 mil pesos. La competencia ofrecía exactamente el mismo servicio por casi 79 millones menos. Las autoridades no dieron ninguna explicación válida para rechazar la opción más barata.
El negocio además se armó bajo subcontratación, lo que sirve para evadir responsabilidades, negar prestaciones y dejar a los operadores sin seguridad social. Todo bajo el paraguas de un programa que se vende como transporte para el bienestar.
La aritmética es simple: 665 mil pesos diarios para operar menos del 40% del sistema. ¿Quién se queda con la diferencia de 79 millones?

