En pleno 2025, mientras el país se desangra por otros motivos, la preocupación del arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Cavazos, es Marilyn Manson. Sí, el mismo artista al que en los noventa culpaban por todo menos el cambio climático. Ahora, el jerarca católico pidió cancelar su presentación en la Feria Nacional Potosina (FENAPO) porque, según él, “no promueve la hermandad, la alegría ni el bienestar social”.
Lo que en realidad suena a que Manson no comulga con la moral institucional, y por eso hay que apagarle el micrófono. Pero el gobernador Ricardo Gallardo no tardó en responder: «ya no estamos en la época de la Santa Inquisición», dejando claro que el concierto sigue en pie.
¿Censura con sotana?
Que si el artista “se burla de la fe”, que si es “inapropiado”, que si representa “valores negativos”. La eterna discusión: ¿quién decide lo que es correcto ver, escuchar o bailar? La iglesia quiere prohibir. El gobierno, al menos esta vez, dice que no.
En una feria laica y para todos, la entrada es libre, no obligatoria. Si no te gusta Marilyn Manson, no vayas. Pero si empiezas a pedir que lo censuren porque no te parece… pues ya vas entendiendo cómo empiezan los regímenes autoritarios.
📢 Moral no es lo mismo que censura. Y cuando una sotana quiere elegir el line up de una feria, conviene preguntarnos:
¿quién tiene el poder de callar lo que no le gusta?

