A solo siete días de haber arrancado la construcción del paso a desnivel en el crucero de Viguera, sobre la Federal 190, el acceso norte de la capital oaxaqueña vive un colapso vial diario.
El municipio habilitó mapas con rutas alternas, pero están tan saturadas como la vía principal por la falta de agentes de vialidad que ordenen el tráfico.
Una obra que promete resolver el problema a futuro está, por ahora, empeorando la movilidad de miles de capitalinos todos los días.

