El servicio de taxis en Oaxaca de Juárez vuelve a estar bajo cuestionamiento. Cobros arbitrarios, tarifas sin control y falta de supervisión mantienen el malestar entre usuarios, mientras la Secretaría de Movilidad del Estado de Oaxaca sigue sin presentar una solución concreta.
En zonas turísticas, horarios nocturnos y rutas de alta demanda, las denuncias por tarifas excesivas se han disparado. Sin taxímetro ni mecanismos eficaces de denuncia, ciudadanos y visitantes quedan a merced de acuerdos improvisados y, en algunos casos, de conflictos por el costo del traslado.
Aunque el gobierno ha insistido en lanzar una aplicación para regular el servicio, el proyecto sigue sin fecha clara. La titular de la dependencia, Yesenia Nolasco Ramírez, solo ha señalado que continúa “en revisión”.
La polémica crece por versiones dentro del sector transportista: una de las aplicaciones finalistas estaría ligada a grupos de taxistas concesionados. De confirmarse, quienes hoy son señalados por abusos podrían terminar controlando la plataforma que supuestamente pondría orden.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue esperando algo elemental: tarifas claras, seguridad y una autoridad que regule de verdad.

