Comunidades de Chiapas aceptaron que el ejido Gustavo Díaz Ordaz permanezca territorialmente en Oaxaca, acatando la sentencia histórica de la Suprema Corte de Justicia que en 2021 falló a favor de los comuneros zoques de San Miguel y Santa María Chimalapa.
Sin embargo, el conflicto sigue atorado en los hechos: los ejidatarios de Díaz Ordaz aún no definen si se disolverán para integrarse al régimen comunal de los Chimalapas, y una comisión de 500 comuneros que viajó al ejido para negociar se retiró tras cuatro horas de diálogo sin llegar a acuerdos.
La frontera legal quedó resuelta en el papel desde hace años, pero la disputa social sigue activa sin que exista una mediación federal efectiva para bajarle la presión al polvorín territorial.

