Pescadores y habitantes de Santo Domingo Tehuantepec bloquearon la carretera costera tras la aparición de densas capas de combustóleo en Playa Chipehua, arruinando el turismo de la región.
La contaminación afecta de manera directa a cientos de familias que dependen del turismo y la pesca artesanal, quienes se quedaron sin ingresos en la época más importante del año para su economía.
La molestia de los pobladores aumentó debido a que Petróleos Mexicanos (Pemex) ignoró sus reportes, lo que obligó a los comités comunitarios a cerrar el paso vial en Miramar para exigir la limpieza inmediata.
Este desastre no es un caso aislado. Desde 2022 se han reportado 66 derrames en la zona de Salina Cruz; 43 de ellos terminaron impactando y dañando gravemente las playas del Istmo.
Mientras la paraestatal evade su responsabilidad, las comunidades costeras ya preparan denuncias penales ante la FGR para exigir justicia ante el ecocidio continuo que sufren sus costas.

