Una enfermera del Hospital General «Dr. Manuel Velasco Suárez» en San Pablo Huixtepec expuso en video las condiciones críticas y el desabasto de insumos al atender a un paciente grave con riesgo de infarto.
La trabajadora denunció que el nosocomio carecía de medicamentos críticos como adrenalina y atropina, además de no contar con placas para rayos X ni electrocardiógrafo funcional, lo que obligó a canalizar al paciente a otro hospital.
Mientras las imágenes evidencian la angustia del personal de salud en primera línea, la delegación del IMSS-Bienestar se apresuró a desmentir las acusaciones y aseguró que la unidad sí contaba con el equipamiento necesario.
No es la primera vez que el sistema de salud estatal prefiere descalificar las denuncias del personal médico en lugar de auditar el destino de los recursos y abastecer las farmacias hospitalarias. La vida de los oaxaqueños sigue en riesgo mientras la burocracia se defiende con comunicados, y los pacientes se topan con la cruda realidad en las salas de urgencias.

