Oaxaca de Juárez, Oax. La polémica alrededor del megaproyecto comercial que se construye sobre los terrenos del extinto Hotel Misión de los Ángeles sigue creciendo. Vecinos de la colonia Reforma denunciaron que la empresa Fibra Danhos mantiene bloqueada parte de la calle Las Rosas mientras avanzan los trabajos de demolición y preparación del complejo —una vía pública, no un terreno privado.
La inconformidad subió de tono después de que el propio municipio reconociera que existe la posibilidad de «analizar» la venta o incorporación de parte de esa vialidad al proyecto privado. Es decir: la autoridad que debería defender el espacio público está, en los hechos, abriendo la puerta a entregarlo.
Integrantes del Colectivo Vecinal de la colonia Reforma aseguran que las obras ya provocaron afectaciones a la infraestructura urbana y reclaman que no existe información pública clara sobre el impacto que tendrá este desarrollo comercial en movilidad, servicios y uso de suelo en la zona.
Mientras la empresa presenta el proyecto como una inversión que «impulsará el desarrollo económico» de la ciudad, los vecinos exigen algo mucho más básico: transparencia total sobre cualquier modificación al espacio público. Y advierten que no van a permitir que una decisión de este tamaño se tome a sus espaldas, sin consulta ni información suficiente.
La pregunta de fondo es incómoda para autoridades y empresa por igual: ¿puede una empresa privada apropiarse de un espacio de uso común sin un proceso claro y transparente frente a los ciudadanos? La respuesta —o el silencio— podría marcar el precedente para los próximos megaproyectos que toquen la puerta en Oaxaca.

