Seis adolescentes —tres chicos y tres chicas, de entre 13 y 17 años— saltaron la barda del albergue del DIF Estatal, en la colonia Miguel Alemán, la noche del 6 de mayo. Las autoridades activaron un operativo de búsqueda y al día siguiente los localizaron sanos en Tlacolula. Ya fueron reintegrados.
Alivio, sí. Pero el episodio no se puede cerrar con un comunicado.
Este no es el primer señalamiento contra el albergue del DIF Oaxaca. Trabajadores y organizaciones llevan tiempo denunciando malos tratos, abusos y condiciones precarias para los menores bajo custodia del Estado. Y ahora resulta que seis jóvenes decidieron saltarse literalmente la barda antes que quedarse adentro.
La pregunta no es solo por qué se fueron. La pregunta es qué estaban huyendo.

