El basurero municipal de Juchitán se convirtió en escena del crimen. Alrededor de las 4 de la tarde, una balacera en la colindancia entre las colonias La Peña y Benito Juárez dejó un muerto y dos heridos. El saldo fue brutal.
La víctima fatal fue encontrada sin vida con evidentes huellas de tortura: amordazada, con las manos atadas a la espalda. Vestía pantalón rojo y playera gris. Todo indica que el crimen fue premeditado.
Elementos de la Policía Estatal y la Guardia Nacional respondieron al llamado, pero los responsables ya habían huido. Las investigaciones siguen abiertas.
¿Qué tan profunda es la crisis de seguridad que ya se normaliza la tortura en el Istmo?

