Vie. Mar 6th, 2026

Desaparecen cuatro choferes de tráileres en Matías Romero, Oaxaca; comunidad transportista en alerta

Cuatro transportistas originarios de Tamaulipas desaparecieron tras transitar por el municipio de Matías Romero Avendaño, en el Istmo de Tehuantepec, lo que vuelca —una vez más— la mirada sobre la crisis de inseguridad en las carreteras del sur del país.

👇 Lo que se sabe hasta ahora

  • Las víctimas —identificadas como Aldher Francisco Moreno Hernández (38 años), Fernando Castro Morales (41), Juan José Pérez Hernández (37) y Andrés Eloy Ramos Ceja (28)— desaparecieron desde el 20 de noviembre pasado, después de que su última ubicación conocida fue cerca de una pensión de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la carretera Transístmica.
  • Las pipas que conducían ya fueron localizadas abandonadas en Matías Romero, pero de los conductores no hay rastro.
  • La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) confirmó que hay al menos dos denuncias formales por desaparición, aunque la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas reporta los cuatro casos.
  • Las autoridades investigan si las desapariciones podrían estar relacionadas con crimen organizado, dado que la zona ha sido señalada como de alto riesgo para transportistas.

📉 Qué significa para Oaxaca

Este caso no es aislado: se suma a una cadena de desapariciones, robos y agresiones que pone en entredicho la seguridad en las carreteras del Istmo y de Oaxaca en general. Que las pipas aparezcan abandonadas y los choferes sigan desaparecidos es una señal de alarma para familias trabajadoras cuyo sustento depende del transporte de carga.

Además, la disparidad entre denuncias formales y casos reportados evidencia fallas en los protocolos de búsqueda y atención a víctimas: dos familias esperan justicia, otras dos aún luchan por abrir carpeta. Eso genera desconfianza, miedo y vulnerabilidad.


🗣️ Qué deben exigir ciudadanos y autoridades

  • Que la FGEO y la Comisión Estatal de Búsqueda mantengan activos los operativos, sin descarte, hasta localizar a los cuatro hombres con vida.
  • Que se investiguen a fondo las rutas, los retenes, las cámaras, los empleadores y posibles vínculos con crimen organizado.
  • Que el Estado garantice rutas seguras para transportistas, con vigilancia real, protección y protocolos claros.
  • Que no se normalice la desaparición de trabajadores: cada caso debe atenderse como crimen grave, no como dato más en las estadísticas.

En resumen: Cuatro familias esperan respuesta, mientras cuatro pipas vacías recorren carreteras que llevan hombres que jamás regresaron. Si las autoridades no actúan pronto, en Oaxaca seguirán pagando los muertos… y el silencio.

Por admin

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