La Carrera Panamericana es uno de los rallies de autos clásicos más admirados del país… y también uno de los más accidentados. Desde su retorno en 1988 hasta hoy, la combinación de tramos peligrosos, altas velocidades y público cerca de la carretera ha provocado varios incidentes.
Uno de los casos recientes ocurrió en 2025, durante la etapa 5 entre Querétaro y Morelia. Emilio Velázquez y su navegante, Javier Marín, perdieron el control de su Studebaker en las famosas Mil Cumbres, en el kilómetro 211+000 de la carretera Huajúmbaro-Morelia. El auto se salió del camino, chocó, y hubo heridos entre espectadores. Debido al accidente, se canceló esa sección de la etapa.
Otro suceso doloroso fue la muerte del piloto Carlos Gordoa en 2023, tras un despiste en San Luis Potosí en medio de la competencia.
La Carrera Panamericana lo tiene todo: belleza, historia, nostalgia… pero también recuerda constantemente que, al correr en carreteras abiertas y con autos clásicos, cada tramo implica riesgo. ¿Vale la pena el precio? Para muchos participantes y aficionados sí, pero los organizadores están bajo presión para reforzar la seguridad y evitar que los accidentes se conviertan en tragedias recurrentes.
En esta imagen podemos ver un claro ejemplo del espíritu de la competencia: el Porsche 911 RSR de Benito Guerra Jr. y el oaxaqueño Erwin Coronel perdió el escape a mitad del tramo, pero con ingenio lograron amarrarlo con una eslinga para seguir hasta el servicio. Gracias a la mirada oportuna de los fotógrafos @Yoss Yoss y @Carlos Herrera, quedó registrado el momento exacto de la caída, demostrando que en la Panamericana cada segundo cuenta… tanto para los pilotos como para quienes la documentan.
📸 Fotografía: YOSS YOSS / Carlos Herrera

