Ante el rápido avance del huracán Erick, que continúa intensificándose frente a las costas del Pacífico, pescadores, restauranteros y autoridades locales implementan medidas preventivas en Puerto Escondido para resguardar personas, embarcaciones y negocios.
- Restaurantes en Zicatela y el malecón han cerrado sus operaciones; han asegurado mesas, sillas y materiales con costales de arena o ataduras, intentando minimizar los riesgos ante fuertes vientos y oleaje elevado.
- Pescadores y cooperativas locales, como la de Coyuqueros, dedicaron toda la mañana a remolcar y amarrar sus lanchas en zonas seguras, suspendiendo cualquier actividad de pesca.
Según reportes del Servicio Meteorológico, Erick ya alcanzó categoría 1, con vientos sostenidos de 120 km/h y rachas de hasta 140 km/h, y podría fortalecerse a categoría 2 o 3 antes de tocar tierra esta madrugada entre Guerrero y la Costa oaxaqueña.
⚠️ Riesgo y coordinación en la costa oaxaqueña
- Clases suspendidas en tres regiones del estado (Costa, Istmo y Sierra Sur) hasta al menos mañana, para proteger a estudiantes ante la amenaza de inundaciones y deslaves.
- Autoridades estatales y federales, incluyendo Guardia Nacional, Marina y Policía Estatal, han reforzado los operativos y activado refugios en 22 municipios costeros.
🌐 Mirada histórica y prevención oportuna
A diferencia del huracán Otis en 2023, que alcanzó categoría 5 y causó devastación en Guerrero, este año las autoridades han adoptado una estrategia de comunicación y respuesta anticipada para evitar repetir errores, con acciones coordinadas entre Protección Civil y comunidades.
Puerto Escondido vive hoy una calma tensa, donde el silencio de las calles y playas contrasta con la preparación consciente. Porque aunque los cerros locales ayudan a mitigar el impacto, nadie quiere volver a revivir el caos de tormentas pasadas.

