La secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, acusó desde la Casa Blanca que la presidenta Claudia Sheinbaum habría “alentado protestas violentas” contra las redadas migratorias en Los Ángeles. Sin embargo, la mandataria mexicana fue tajante al responder: la acusación es “absolutamente falsa”.
En conferencia y mediante un video replicado en sus redes, Sheinbaum dejó claro que jamás ha respaldado modalidades violentas de protesta:
“Condenamos la violencia venga de donde venga… llamamos a la comunidad mexicana a actuar con paz y sin caer en provocaciones”.
Añadió que sus palabras acerca de “movilización” se referían al envío de cartas, llamadas y otro tipo de acción política, no a marchas callejeras ni disturbios .
Sheinbaum pidió que no se haga política con un posible “malentendido” y reafirmó el compromiso de su gobierno por el diálogo y el respeto bilateral, especialmente en materia migratoria y de derechos humanos.
Claves de este capítulo diplomático:
- Acusación de Noem: acusa directamente que la presidenta mexicana incitó protestas violentas en Los Ángeles.
- Respuesta contundente de Sheinbaum: niega categóricamente las acusaciones, comparte videos para respaldar su versión.
- Contexto político: llega justo antes de una agenda diplomática entre México y EE. UU., donde la migración y el respeto a los connacionales en el exterior son temas prioritarios.
- Declaraciones de apoyo: Sheinbaum dice que México seguirá defendiendo a los migrantes “honestos y trabajadores” y apuesta por una reforma migratoria integral.
- Tensión real: el episodio aviva el debate sobre la intervención diplomática en temas domésticos de otra nación.
En resumen:
Un choque diplomático intenso, convertido en espectro público. Veremos si este episodio se resuelve como “un malentendido”, o si escala y complica aún más la relación entre México y Estados Unidos.

